En cualquier proyecto de construcción, los encofrados metálicos y otros sistemas cumplen un rol importante al moldear estructuras de concreto. Estos permiten trabajar con precisión y seguridad durante el vertido, asegurando que el material conserve la forma y resistencia previstas en cada etapa de la obra.
Antes de profundizar en sus aplicaciones, conviene entender su función dentro del proceso constructivo y cómo influyen en el resultado final. En este artículo, descubrirás los tipos de encofrados para hormigón y por qué son fundamentales en distintas edificaciones. ¡Sigue leyendo!
¿Qué es un encofrado para hormigón y para qué sirve?
Un encofrado es un molde temporal o permanente que se utiliza para contener y dar forma al hormigón fresco mientras se encuentra en proceso de fraguado. Su función principal es mantener el material en su lugar, lo que previene deformaciones y asegura que la estructura final tenga las dimensiones y acabados definidos en el diseño.
Además de dar forma, los encofrados para concreto cumplen un papel estructural durante la ejecución, pues soportan el peso del material hasta que alcanza la resistencia necesaria. Esto los convierte en un elemento clave para garantizar estabilidad, precisión y seguridad en distintas etapas de la construcción.
Estos sistemas se emplean en muchas aplicaciones, desde viviendas hasta grandes obras de infraestructura. Gracias a su versatilidad, sirven para construir columnas, vigas, losas y otras estructuras, adaptándose a los requerimientos de cada proyecto.
Tipos de encofrados para hormigón según el material

Existen varios sistemas de encofrado para hormigón según el material con el que están fabricados. Esta clasificación influye en la durabilidad, el costo y el rendimiento en la obra. A continuación, verás los principales materiales usados y sus características más relevantes:
1. Encofrado metálico
Este tipo de encofrado está fabricado principalmente con acero, lo que le da alta resistencia y capacidad para adaptarse a distintas geometrías. A pesar de que su estructura es de este material, la superficie de contacto con el concreto suele incorporar madera contrachapada o láminas fenólicas para mejorar el acabado.
Este sistema destaca por su durabilidad y posibilidad de reutilización en varios proyectos. Si buscas precisión y uniformidad en obras de mayor escala, esta opción ofrece resultados consistentes.
2. Encofrado de madera
El encofrado de madera es una de las alternativas más tradicionales dentro de los moldes para hormigón. Se construye con tablones o madera contrachapada y se arma en el lugar de trabajo, lo que facilita su adaptación a diferentes formas y dimensiones.
Entre sus ventajas destacan su bajo costo y flexibilidad. Sin embargo, presenta limitaciones como menor vida útil y sensibilidad a la humedad. Por eso, es importante considerar su uso según las condiciones del proyecto.
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3. Encofrado de fibra de vidrio
El encofrado de fibra de vidrio se caracteriza por su resistencia y ligereza, lo que hace más sencilla su manipulación en la obra. Al no tener piezas sueltas, su montaje resulta más ágil y se realiza con menos personal.
Este tipo puede reutilizarse muchas veces y no se ve afectado por la corrosión. Si trabajas en proyectos de gran envergadura, esta es una opción conveniente por su durabilidad.
4. Encofrado de plástico o PVC
Los encofrados de plástico o PVC están compuestos por paneles ligeros con secciones huecas que agilizan su transporte y ensamblaje. Este sistema es práctico cuando se busca rapidez en la ejecución.
Dentro de esta categoría también se encuentra el encofrado perdido, que permanece como parte de la estructura final. Su uso es común en aplicaciones que requieren ventilación o aislamiento.
5. Encofrado de aluminio
El encofrado de aluminio brinda características similares al metálico, pero con menor peso, lo que simplifica su manipulación en la obra. Está compuesto por paneles reutilizables que permiten un montaje y desmontaje más ágil. Si necesitas optimizar tiempos sin afectar el acabado, esta alternativa puede ajustarse bien a proyectos con elementos repetitivos.
Tipos de encofrados según su uso

Más allá de clasificarse por material, los encofrados también se dividen según la estructura que se desea construir. Esta clasificación te ayuda a escoger el sistema más adecuado para cada elemento dentro de la obra:
1. Encofrado de losa
El encofrado de losa se utiliza para dar forma a superficies horizontales como pisos y techos. Este sistema debe soportar cargas importantes durante el vertido del hormigón, garantizando estabilidad y nivelación adecuada. Una buena instalación evita deformaciones y contribuye a lograr un acabado uniforme.
2. Encofrado de columnas
El encofrado de columnas se emplea en elementos verticales mediante paneles que rodean la estructura para contener el concreto. Estos pueden fabricarse con diferentes materiales según los requerimientos del proyecto. Es fundamental asegurar una correcta alineación durante el vertido para cumplir con las dimensiones y resistencia previstas.
3. Encofrado de vigas
El encofrado de vigas permite moldear elementos horizontales que soportan cargas dentro de una estructura. Está compuesto por soportes, base y laterales que definen su forma. Un adecuado refuerzo evita desplazamientos durante el llenado y contribuye a la estabilidad del conjunto estructural.
4. Encofrado de escaleras
El encofrado de escaleras se diseña para ajustarse a las dimensiones específicas de cada proyecto. Incluye moldes para los peldaños y estructuras que aseguran su correcta posición en el vertido. La precisión en su montaje da como resultado escalones uniformes y seguros.
5. Encofrado para cimientos
El encofrado para cimientos se usa en la base de las estructuras, como zapatas o losas de cimentación. Su función es contener el hormigón en los primeros niveles del proyecto. Una buena ejecución garantiza soporte adecuado para el resto de la construcción.
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6. Encofrado para muros de contención
El encofrado para muros de contención interviene en la construcción de estructuras diseñadas para retener tierra u otros materiales. Estos sistemas deben ser especialmente resistentes debido a las cargas laterales. Un montaje adecuado es clave para evitar fallos estructurales y asegurar la estabilidad de la obra.
Ahora ya conoces las clases de encofrados para hormigón y cómo responden a distintas necesidades dentro de una construcción. Escoger el mejor sistema influye en el acabado, la seguridad y la durabilidad del proyecto. Con esta información, puedes evaluar qué opción se adapta a lo que buscas en cada etapa constructiva.
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