Elegir el sistema de soporte correcto influye en la seguridad, la estabilidad y la productividad de cualquier obra. Si estás pensando en comprar un andamio, existen alternativas según la altura, el acceso y la capacidad de carga. Por eso, combinar soluciones certificadas con una evaluación técnica adecuada es esencial para proyectos civiles e industriales.
En este artículo, conocerás 7 tipos de andamios utilizados en construcción e industria y sus principales características. ¡Sigue leyendo y escoge la estructura que mejor se adapte a las necesidades de tu trabajo!
1. Andamios convencionales tipo acrow
Un andamio convencional tipo acrow, o de crucetas, se utiliza en obras que requieren una solución práctica y de montaje rápido. Está compuesto por marcos metálicos unidos mediante diagonales que aportan estabilidad estructural y dejan instalar varias plataformas de trabajo a diferentes elevaciones.
Se emplea en albañilería, tarrajeo, pintura y acabados exteriores. Es común en fachadas rectas y frentes continuos, donde la altura es moderada y no se necesitan modificaciones frecuentes durante la ejecución.
No es recomendable en estructuras irregulares ni proyectos con cambios constantes de nivel. Su capacidad de adaptación es limitada frente a geometrías complejas, por lo que se usa principalmente en construcciones con condiciones definidas y planificación clara.
2. Andamios multidireccionales

Los andamios multidireccionales son sistemas modulares diseñados para proyectos con alta exigencia técnica. Incorporan nodos que permiten conexiones en distintos sentidos, lo que facilita configuraciones personalizadas sin comprometer la estabilidad.
Se emplean en plantas industriales, refinerías, centrales energéticas y edificaciones de gran escala. Por su diseño, puede adaptarse alrededor de tuberías, equipos, superficies curvas y desniveles.
A diferencia de las estructuras tradicionales, soportan mayores cargas y requieren una planificación más precisa. Son ideales cuando el andamio forma parte fundamental del proceso constructivo y no solo como acceso.
3. Andamios de caballete
Un andamio de caballete se utiliza en interiores y tareas a baja altura. Está conformado por caballetes metálicos o de madera que sostienen plataformas de trabajo, apoyándose directamente sobre el piso.
Es común en labores de pintura, instalaciones eléctricas, mantenimiento y acabados. Su diseño liviano agiliza el traslado en espacios cerrados y ayuda a ejecutar intervenciones puntuales sin un armado complejo.
No es adecuado para cargas elevadas ni jornadas prolongadas en zonas altas. Por ello, debe usarse únicamente en actividades específicas y controladas.
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4. Andamios europeos

Los andamios europeos son sistemas modulares que cumplen normativas rigurosas en seguridad, resistencia y calidad estructural. Aseguran una distribución uniforme de peso y proporcionan mayor rigidez, incluso cuando se trabaja a alturas considerables.
Se emplean en edificaciones de gran envergadura, obras prolongadas y proyectos donde la protección del personal es prioridad. Integran barandas, rodapiés y plataformas certificadas que fortalecen la seguridad en todo momento. Son perfectos para construcciones con estándares técnicos elevados y exigencias estrictas.
5. Andamios colgantes
Un andamio colgante es un sistema suspendido que se emplea cuando no es posible apoyar estructuras desde el piso. Se instala mediante anclajes superiores y cables de suspensión, facilitando el acceso directo a fachadas altas sin interferir con el espacio inferior.
Suele estar presente en mantenimiento, limpieza y reparación de edificios, especialmente en entornos urbanos donde el área a nivel del suelo es reducido o debe mantenerse libre.
Requiere evaluación técnica previa y personal capacitado para su montaje y uso, ya que la seguridad depende del correcto anclaje y de inspecciones periódicas de todos sus componentes.
6. Torres de andamios móviles

Las torres de andamios móviles son estructuras verticales con ruedas bloqueables que permiten desplazarlas sin desmontarlas. Se utilizan cuando el punto de intervención cambia dentro de una misma zona.
Se emplean en mantenimiento industrial, instalaciones técnicas, montajes ligeros y trabajos interiores sobre superficies planas. Su principal ventaja es que ayudan a disminuir tiempos operativos al evitar armados repetitivos.
No se recomiendan en áreas irregulares o inclinadas. Antes de iniciar cualquier tarea, las ruedas deben permanecer bloqueadas para garantizar estabilidad.
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7. Andamios de plataforma autoelevadora
Los andamios de plataforma autoelevadora incluyen mecanismos mecánicos o eléctricos que regulan la altura de trabajo con precisión. Resultan adecuados cuando se necesita acceder a distintos niveles de forma controlada, sin modificar la estructura base.
Son frecuentes en proyectos industriales, mantenimiento técnico y trabajos verticales, porque favorecen la continuidad operativa y contribuyen a una mejor gestión del tiempo en obra. Para garantizar un funcionamiento seguro, exigen personal capacitado y un programa de cuidado periódico.
Ahora ya sabes qué tipo de andamio elegir según la altura de trabajo, el entorno, la seguridad requerida y las condiciones del proyecto. Analizar cada sistema con un criterio especializado ayuda a reducir riesgos, mejora la protección de los empleados y asegura un desarrollo ordenado de las actividades en una construcción.
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